Esta propuesta de ley busca reducir el uso de efectivo, facilitar los pagos electrónicos, impulsar el acceso a servicios financieros y modernizar los trámites gubernamentales.
El objetivo central de esta iniciativa es facilitar el uso cotidiano de los pagos digitales para que más personas puedan realizar sus operaciones sin depender del efectivo.
A través de herramientas que ya existen, como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y el Cobro Digital (CoDi), puedes realizar transferencias desde la aplicación de tu banco. Para los pequeños comercios y vendedores, CoDi permite cobrar directamente desde el teléfono móvil, sin comisiones por utilizar esta plataforma y recibiendo el dinero al instante.
La iniciativa contempla diferentes formas de pago, como tarjetas de débito y crédito, códigos QR, transferencias electrónicas, domiciliaciones y tecnología de pago sin contacto (NFC).
¿Significa que desaparecerá el efectivo? No. La propuesta plantea una transición gradual hacia los pagos digitales, sin eliminar de manera inmediata o generalizada el dinero en efectivo.
Sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sería la encargada de determinar los sectores estratégicos y actividades relevantes en los que únicamente se aceptarían medios de pago digitales y electrónicos.
Inclusión financiera: más oportunidades para acceder a créditos
Uno de los principales beneficios para tus finanzas personales sería el impulso a la inclusión financiera, al facilitar que más personas y pequeños negocios utilicen medios electrónicos para realizar y recibir pagos.
Al sustituir el efectivo por transferencias digitales, también generas un registro de tus movimientos bancarios. Esta información puede ayudar a las instituciones financieras a conocer mejor tu actividad económica y facilitar la evaluación de solicitudes de crédito o financiamiento.
Esto podría ser especialmente útil para pequeños comerciantes y trabajadores independientes, quienes tendrían mayor facilidad para registrar sus ingresos, acreditar sus operaciones y demostrar su actividad económica ante las instituciones financieras.
Además, para contratar servicios financieros por internet de forma más ágil y confiable, la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano serían reconocidos como mecanismos de confianza para la identificación de los usuarios.

Trámites de gobierno en línea y protección ante fallas del sistema
Con esta normativa, las autoridades de los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) tendrían que habilitar la infraestructura necesaria para recibir pagos digitales en trámites y servicios, además de promover su uso entre la población.
De igual manera, los proveedores de bienes y servicios contemplados en la regulación deberán contar con los medios tecnológicos necesarios para aceptar estas modalidades de pago.
La iniciativa también establece que las autoridades y los proveedores deberán adoptar medidas para atender y solucionar las contingencias que impidan realizar transacciones electrónicas.
¿Qué pasaría si falla el sistema? En caso de problemas técnicos que imposibiliten los pagos digitales, se permitiría utilizar efectivo o cheque para que los usuarios puedan continuar realizando sus operaciones.
¿Cuándo entraría en vigor?
La iniciativa fue aprobada en lo general y en lo particular por la Cámara de Diputados el 6 de octubre de 2026 (con 330 votos a favor) y actualmente se encuentra en el Senado de la República, donde ya recibió primera lectura y fue turnada a comisiones para su discusión.
Sin embargo, todavía debe concluir su proceso legislativo y publicarse oficialmente para entrar en vigor.
Por ahora, puedes seguir utilizando los medios de pago habituales, como efectivo, tarjetas y transferencias.
La propuesta busca ampliar las opciones digitales y facilitar su uso en más actividades de la vida cotidiana.

